miércoles, 19 de diciembre de 2012


El Rey De Los Hotros
                                  El Colectivo
                 Por no tener auto me salvé de los repuestos, los precios de la nafta, la falta de gas en invierno, la desaparición física del gasoil dependiendo del precio del ...morrón, la VTV, el seguro, la policía cobrándome por olvidarme los documentos, familiares usándome de remís a altas horas de la noche, hermanos robándome las llaves, y sobre todo, de olvidarme las luces prendidas. Pero es al pedo salvarse de todo eso si después te acordás que los lugares a donde vas quedan lejos y tenés que caer en la pesadilla de viajar en... colectivo.
                A mi no me gusta viajar en colectivo, desde antes de subir al colectivo. A ver si nunca te pasó: te faltan unos metros para llegar a la parada, llega el colectivo, corrés para poder alcanzarlo mientras buscás la SUBE en tus bolsillos, y no la encontrás, y estaba ahí, la pusiste ahí y estás seguro de eso porque te acordás que siempre te pasa lo mismo, llegás a la puerta del bondi y el chofer te mira con cara de “encima te tengo que esperar”, lo mirás y sin gesto dejás que se vaya. Encontrás la puta SUBE cuando el colectivo ya está en la otra cuadra. Peor es cuando te fallan las monedas. Las monedas de $0,10 no son de confiar. Y de las monedas truchas no pasa ni una, son una cagada.
                Me acuerdo cuando los puchos estaban $1,20... y el bondi $0,75. Ibas a comprar un Philip de 10, pagabas con $2 y te daban $0,80 de vuelto con lo que podías viajar. Después llegó a costar $2 el philip de 10, así que pagabas con $5 para que te den una moneda de $1 y un billete. Empezaron a faltar las monedas y cuando ibas a comprar te exigían el cambio justo, “no tengo” decías vos, y entonces no te podían vender. Pagabas con $5 y te pedían $1 para poder devolverte $2. Pagabas con $10 y te devolvían $8 en billetes de $2. Pagabas con $20 y te devolvían $18. Pagabas con $100, te pedían $2. Y te devolvían $100!! Después apareció Cristina con una idea increiblemente original: sacó una tarjeta de crédito, como la tarjeta Monedero, la tarjeta de La Perlita, la llamó Sistema Único de Boleto Electrónico (SUBE) y exigió a todos los usuarios de colectivos que la tengan porque sino, se les va a hacer más caro. Listo, ya está. Adiós al problema para conseguir monedas. Te vas a volver puto tratando de conseguir la SUBE, pero ya no te preocupás por las monedas. Ahora te preocupás por los cigarrillos........ la yerba, el azúcar, la carne, la leche, el tomate, el morrón, y todo lo que necesitás para no morir literalmente de hambre.
                Igual, el problema de los colectivos no son las monedas, la SUBE ni los colectiveros. Son las viejas. Porque las viejas pegan más con la insinuación que con la palabra. Yo tengo un imán para atraer a las viejas que quieren mi asiento. Cuando sube una vieja empiezás a calcular la edad de los que están sentados, la distancia entre mi asiento y la puerta, quién está más cerca, quién se salva, quién debería pararse y ceder su lugar, obviamente yo no, ves a la vieja que se te acerca, te hacés el cansado, te desparramás en tu lugar para hacerlo creíble, hacés que tus ojitos tengan sueño, no sirve, la vieja se aproxima, te hacés el boludo como perro que lo están cogiendo, se te para la vieja al lado, te apoya el hombro con las tetas y/o cartera, y escuchás sus pensamientos: “te estás haciendo el boludooo. Yo sé que me viste. Te aviso, estoy más cansada de vos porque llevo vivido setenta años más que vos. Levantate, mocoso.” Y te tenés que levantar, porque sino te empiezan a mirar con cara de “es un maleducado”, “no respeta a los mayores”, “seguro que es un vago que viene de putas”, “qué fuerte que está ese flaco”, “mirame, mirame, mirame, mirame.....”
                Y las embarazadas, otras. A veces da la impresión de que quedaron embarazadas para viajar sentadas en el colectivo. Y yo con esta panza no logro nada. De vez en cuando entra una mujer con un cochesito de bebé, y el bebé ya tiene, por lo menos, edad escolar. Y duerme en el cochesito, nunca lo vas a ver más tranquilo. Pero la madre, que gozaba de la inteligencia que solo conquistan las madres, despiertan al nene, lo levantan del cochesito, y tratan de hacerlo dormir otra vez. Una vez el pibe en brazos, piden con cortesía “me permitís el asiento”, Y SE LO DAN!!
                -Date cuenta, pelotudo. Seguramente estuvo todo el día haciendo cosas y tiene que viajar en colectivo con una criatura. Creo que no está de más que le des el asiento. ¿Sabés lo que debe ser andar con un pibito para todos lados? La madre debe estar cansada, y el pibe también. Imaginate andar todo el día con un bolso que pesa entre 3 y 18 kilos para todos lados. Terminás hecho mierda del cansancio.
                -Si, pero a mí nadie me da el asiento. Y si la madre está cansada, yo también viejo. ¿O te pensás que vengo de dormir la siesta? Y si el pibe estaba cansado, la madre no debería despertarlo.
                Cuestión: A pesar de todo, viajar en colectivo no es tan mierda como viajar en tren. Y viajar en tren no es tan mierda como viajar en el tren de la línea Sarmiento. Es como la lluvia, viene por temporadas. Así que, decidí dejar de hacerme mala sangre por el transporte público y me compré un Fiat 1500 que encontré en oferta, venía con una muñeca inflable pinchada y media bicicleta. Así que, ahora no hay quién me salve de los repuestos, los precios de la nafta, la falta de gas en invierno, la desaparición física del gasoil dependiendo del precio del ...morrón, la VTV, el seguro, la policía cobrándome por olvidarme los documentos, familiares usándome de remís a altas horas de la noche, hermanos robándome las llaves, y sobre todo, de olvidarme las luces prendidas.
                

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